BUSCANDO LA ESENCIA DE DINAMIA

Miguel Fernández General Leave a Comment

Hoy me toca buscar dentro de mi. Cuando digo que Dinamia es teatro de emociones o que Dinamia es comedia no lo digo por estrategia de marketing o  porque alguien me haya dicho que eso queda muy bien. Lo digo porque lo siento así. Soy una persona a la que le gusta vivir y sentir las emociones siendo consciente de su intensidad y me gusta la comedia pero… ¿Porqué me gusta la comedia? ¿Porqué me gusta reír y hacer reír a la gente? Supongo que de una u otra forma todos y todas nos preguntamos porque somos como somos. En mi caso buscando y rebuscando he visto que hay varios factores pero uno sobresale por encima de todos: Mi padre.

Miguel Fernández, mi padre

Mi padre se llamaba Miguel  como yo y nos dejó hace más de 17 años. Demasiado pronto porque su máxima ilusión era disfrutar de la nietina que tenía, Paula, y de las que llegarían. Con nosotros, con sus cinco hijos, hizo un trabajo magnífico y no hay día que no lo recuerde. Hoy mismo con este blog os quiero decir que en gran parte a él le debo mi forma de ser. Mi padre era panadero, de los que se levantaban a las 4 de la mañana durante 363 días al año para hacer el pan en un horno de leña. No os lo vais a creer pero ya desde esa hora empezaba a hacer chistes o a sacar el humor de una u otra forma. Cuando salía el pan ardiendo y había que cogerlo ya me decía ¡tranquilo que solo son las 1.000 primeras! Luego desayunaba su pan duro con leche caliente en una cazuelina y a seguir con más tareas. Pero lo mejor, donde mi padre se crecía día a día, era en el reparto del pan por los pueblos. Durante esas 4 horas mi padre no sólo repartía pan, repartía felicidad, cariño, cercanía o como se dice ahora empatía. El Pana, que así le llamaban en San Miguel, sabía la señora que estaba pachucha, la que le hacía falta una gracieta, a la que le tenía que preguntar por su hija de Madrid, a la que le gustaban los cotilleos del pueblo, también nos reíamos con las que siempre le hacían cambiar de barra tres veces y al final le dábamos la primera que había desechado. Sabía picar a los del Madrid cuando ganaba el Barça siempre desde las risas. También bromeaba con los niños y niñas que salían el fin de semana porque mi padre siempre tenía algún chiste para niños o jovenzuelos.  Esa es la esencia que yo mismo llevo dentro, ahí nace la comedia y mis deseos de hacer felices a las personas. Porque sí, yo al igual que mi padre, El Pana, soy feliz viendo a otras personas reírse y siendo felices. Él era medicina para muchas personas que a diario salían a por la hogacina y con las ganas de ver a una persona feliz. Cuando mi padre gritaba ¡PANADEROOOOOO! la gente sabía que era un buen momento del día. Nunca había prisa, siempre había tiempo para charlar un ratito.

Amigos y amigas, esa es la esencia de mi vida y por supuesto de Dinamia Teatro. Además, poco a poco he sabido juntarme con más personas que tienen ese fondo. Por eso cada día que actuamos yo lo vivo como un homenaje a mi padre. Siempre lo pienso antes de empezar y luego, cuando veo a un niño reírse, a una persona mayor que se emociona, a un grupo de amigos… Os voy a dar un consejo por si os va bien: Buscad vuestra esencia, aquello que os hace únicos e irrepetibles. Cuando penséis en esta esencia preguntaros si en vuestra vida estáis sacando el máximo jugo a lo que sois capaces de hacer. Si es así ¡felicidades! y si no lo es pensad que nunca es tarde y que no hay oficio bueno, malo ni regular. Uno puede ser feliz y hacer felices a los demás siendo panadero, actor, ingeniera, pescadero, profesora… Solo hay que centrarse en lo que somos mejores.

Siempre cariñoso y siempre alegre

Os dejo. Hoy toco ver el fondo, el lado emocional de Dinamia Teatro, tocó buscar la raíz de la comedia. Y hablando de comedia os voy a dejar dos enlaces para sacar entradas de dos de nuestras comedias. Nos encantará veros para reír juntos:

Gracias dinamieros y dinamieras por leer esto y por estar ahí. Por favor dejad algún comentario aunque sea pequeño de qué os parece y compartir si os ha gustado.

Esta entrada la dedico a mis hermanos, hermanas y a mi madre (otro día hablaré de ellos y ellas)

 

 

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